lunes, 5 de marzo de 2012


Nadar a contracorriente.

Hacía años que no nos veíamos.  Estudiamos juntos y tras mi incorporación al despacho donde trabajé durante 8 años nos perdimos la pista… Tras los típicos: cuánto tiempo, bla, bla, bla , surgió la pregunta del millón: - ¿Sigues ejerciendo?
            - No, desde que volví  he estado haciendo algunas cosillas por aquí y por allá pero no quiero hacer nada relacionado con la profesión- y terminé anunciando muy orgullosa- Ahora, ¡soy mamá a tiempo completo!

Sabía que por el último comentario muchas feministas de pro me crucificarían, pero su reacción me dio que pensar.  Al parecer  haber invertido tiempo y dinero en labrar una carrera profesional, lograr cierto éxito y después abandonarla también debe ser un crimen. A partir de ese momento, la conversación se volvió glacial y, de repente, me vinieron a la mente las reacciones de mis antiguos colegas. Habían sido casi idénticas. ¡A sus ojos me había convertido en un paria de la sociedad!
 Puede que en una época en la que el paro se ceba con muchas personas, mi postura sea un tanto incomprensible. No aspiro a justificar mi decisión y, aunque cuando la tomé no era plenamente consciente de sus consecuencias, no me arrepiento.  Durante estos años nunca he dicho con claridad porqué lo dejé … Como casi siempre la literatura me ha facilitado la tarea. He aquí el fragmento de una novela que explica perfectamente lo que quiero decir: “Tonterías-interrumpió con rudeza C.W- los abogados estáis para aconsejar cómo hacer lo que la ley no te deja hacer y hacerlo legalmente. Para eso os pagamos.- Y mirando con ojos inexpresivos a K.J añadió arrastrando las palabras- claro que, estoy hablando de los buenos abogados.”

Quizás me haya convertido en un paria de la sociedad. A cambio, he aprendido a valorar más las cosas, a reciclar, a consumir más responsablemente, tengo más tiempo para estar con mi familia y mis amigos, hacer cosas que verdaderamente me gustan y a sentirme bien conmigo misma…  En definitiva, no me parece que sea un gran precio por nadar contracorriente.