Según el relato bíblico del Génesis, Eva fue el nombre de la primera mujer pero, curiosamente existen dos relatos sobre su creación. Según el primero surgió a partir de la costilla de Adán, su compañero; el segundo dice que fue creada del barro junto a Adán.
Personalmente, prefiero el segundo. Pero lo que más me gusta de su historia es que cuando tuvo la oportunidad, eligió poder decidir por si misma. Ella quiso experimentar según su propio criterio, aunque luego tuviera que asumir las consecuencias de sus actos. Obviamente, es una lectura muy personal del relato bíblico, que resume en parte mi filosofía para transitar por esta vida: No quiero ser un cordero que sigue al pastor porque todas los demás lo siguen; quiero tener acceso a la información, quiero decidir por mi misma y acepto la responsabilidad de las consecuencias...
No hay comentarios:
Publicar un comentario